Por Cuauht茅moc C谩rdenas*
Agradezco y saludo con afecto la presencia de todos. Agradezco en especial que en esta reuni贸n de quienes hemos elaborado, actualizado e impulsado el proyecto Un M茅xico para todos, nos acompa帽e nuestro compa帽ero Andr茅s Manuel L贸pez Obrador, candidato presidencial del Movimiento Progresista.
Discurso completo:
Agradezco y saludo con afecto la presencia de todos. Agradezco en especial que en esta reuni贸n de quienes hemos elaborado, actualizado e impulsado el proyecto Un M茅xico para todos, nos acompa帽e nuestro compa帽ero Andr茅s Manuel L贸pez Obrador, candidato presidencial del Movimiento Progresista.
Discurso completo:
Quiero empezar por decir que hemos seguido trabajando en el proyecto Un M茅xico para todos, presentado inicialmente en febrero del 2004, que lo discutimos ampliamente, llev谩ndolo a diversos foros, en diferentes partes del pa铆s, lo actualizamos en los meses subsiguientes y que m谩s recientemente se ha hecho una nueva actualizaci贸n, adem谩s de haber estado colaborando en la formulaci贸n de otras propuestas de objetivo y orientaci贸n similar. En estos documentos, que queremos aportar para la elaboraci贸n del compromiso electoral de las fuerzas democr谩ticas con la ciudadan铆a, est谩 la visi贸n de un grupo progresista, con s贸lido compromiso con nuestro pueblo y nuestra naci贸n, de c贸mo abordar problemas que de solucionarse como se propone, consideramos se lograr铆a un futuro inmediato y mediato de bienestar, paz y tranquilidad para la gente y de desarrollo y progreso real para el pa铆s.Quiero tambi茅n, en estas primeras palabras, se帽alar que Un M茅xico para todos se enmarca en el compromiso ideol贸gico y de pr谩ctica pol铆tica con el que naci贸 el Partido de la Revoluci贸n Democr谩tica, que fue, como se dijo aquel 21 de octubre de 1988 cuando se convoc贸 a formarlo, para ser el partido de la Revoluci贸n Mexicana, de la democracia, de las reivindicaciones nacionales y populares, de la constitucionalidad y del progreso. En aquella fecha la naciente agrupaci贸n se propuso poner un alto a la destrucci贸n consciente y sistem谩tica de las instituciones y creaciones de la Revoluci贸n: el ejido, la cooperativa, el contrato colectivo de trabajo, el sindicato, la empresa p煤blica en las ramas d贸nde nuestra independencia econ贸mica la hace imprescindible, as铆 como recuperar los ideales hist贸ricos de este movimiento popular y de llevar a la pr谩ctica su proyecto nacional, como la v铆a para superar los problemas del pa铆s y del pueblo, para asegurar el tr谩nsito hacia estadios superiores en nuestra organizaci贸n pol铆tica y social, y en la convivencia internacional.
Vale recordar que el partido naci贸 tambi茅n como el partido que en su devenir estar铆a poniendo al d铆a las ideas de la Revoluci贸n y proyect谩ndolas hacia el futuro, como el partido de la pluralidad patri贸tica, progresista y democr谩tica, al agrupar en su seno al amplio abanico de organizaciones y ciudadanos que con firmeza y convicci贸n libraron las luchas de 1988. Esa pluralidad permiti贸 construir una fuerza de solidez tal que resisti贸 la violenta hostilidad generada en su contra desde el gobierno central por m谩s de un sexenio, crear conciencia, en el conjunto de la poblaci贸n, que la participaci贸n activa en la vida p煤blica lograr铆a el respeto al sufragio y a partir de 茅ste, transformar con sentido progresista y democr谩tico la vida pol铆tica de la naci贸n. Ese logro de pluralidad y de haber constituido la mayor铆a pol铆tica de la naci贸n, debe ser, sin duda, objetivo y reto en las jornadas electorales de hoy.
La lucha en la que nos encontramos ha estado llena de vicisitudes, de obst谩culos puestos por quienes se benefician de mantener un r茅gimen entreguista, de privilegios y corrupci贸n.
M谩s de 600 compa帽eros han perdido la vida en el esfuerzo por el cambio. Siguen siendo faro y compromiso de nuestra lucha, en la que estaremos firmes hasta alcanzar las metas por las que ellos cayeron.
El actual proceso electoral tiene lugar en el medio de una severa crisis econ贸mica de dimensiones globales y se realiza cuando el pa铆s atraviesa por una de las situaciones m谩s graves vividas en el curso de su historia: de miseria creciente, violencia que se expande y delincuencia que se fortalece, dependencia, desempleo, rezago econ贸mico, concentraci贸n de la riqueza, descr茅dito de la autoridad, corrupci贸n, exclusi贸n social y des谩nimo c铆vico.
En la lucha por la renovaci贸n de los Poderes y para marcar el rumbo que se imprima al desarrollo del pa铆s, se enfrentan, una vez m谩s, como ha sucedido a lo largo de nuestra historia desde que M茅xico conquist贸 su independencia, dos proyectos opuestos, que se inscriben en las l铆neas de los proyectos hist贸ricos que han disputado sobre los rumbos que siga la naci贸n y hacia donde apunten los beneficios del progreso, y que hoy podemos identificar, uno, como el de la subordinaci贸n a intereses ajenos, la desigualdad y la exclusi贸n social, impuesto y desarrollado con rigor en las 煤ltimas tres d茅cadas y al que los grupos entreguistas y retr贸grados pretenden dar continuidad, y dos, el de un desarrollo independiente, de igualdad y progreso, en el que la naci贸n pueda decidir soberanamente sus destinos a partir del mandato democr谩tico de la ciudadan铆a, que es por el que han venido luchando y el que en la presente circunstancia corresponde impulsar a los sectores progresistas y democr谩ticos.
A lo largo de la contienda electoral es previsible que los adversarios pretendan llevar la discusi贸n a la calidad y a lo que proyecta la mercadotecnia y no a las cuestiones de fondo, a las propuestas, a c贸mo, con qu茅 instrumentos y con qu茅 objetivos se plantea la soluci贸n de los grandes problemas de M茅xico y los mexicanos, que es a lo que debiera darse atenci贸n y prioridad en el an谩lisis y discusi贸n de ciudadanos y partidos, y en lo que las fuerzas progresistas debieran buscar se centrara la atenci贸n e inter茅s de los votantes de julio pr贸ximo.
As铆, lleg贸 ya el momento para los sectores democr谩ticos de dar prioridad a la presentaci贸n y discusi贸n con la ciudadan铆a de su propuesta. Una propuesta enmarcada en un proyecto nacional de largo aliento, que a su vez derive de un proyecto de alcances universales, que corresponda hoy a la ideolog铆a revolucionaria de un Estado con responsabilidad social y de una sociedad solidaria, que ha estado presente en los grandes movimientos emancipadores del pueblo mexicano, actualizando, en las diferentes 茅pocas, sus objetivos y medios de acci贸n.
La lucha por un orden mundial equitativo, de respeto pleno a la autodeterminaci贸n, sin imposiciones hegem贸nicas, de paz y cooperaci贸n solidaria, ha sido, para no ir m谩s atr谩s en la historia, el eje rector de la pol铆tica internacional de la Revoluci贸n Mexicana. La lucha, entonces, por una nueva estructuraci贸n internacional, por una nueva organizaci贸n de la sociedad, por superar al sistema depredador que hoy domina las relaciones econ贸micas e impone condiciones de desigualdad y exclusi贸n en las relaciones entre pa铆ses y al interior de las sociedades nacionales, que desata las llamadas guerras preventivas para asegurarse el control de recursos naturales b谩sicos y de zonas estrat茅gicas en el mundo, que impone pol铆ticas econ贸micas que llevan de crisis en crisis para mantener los privilegios de minor铆as, que est谩 poniendo en riesgo la supervivencia misma de la humanidad, es una lucha que no nos deba ser ajena. Crear conciencia de d贸nde y c贸mo estamos en el mundo, en nuestro continente en particular, y hacia d贸nde debi茅ramos ir, es parte del trabajo a realizar aprovechando estos tiempos electorales. Crear conciencia, asimismo, de la solidaridad que debe desplegarse en las escalas continental y mundial con aquellos gobiernos, partidos pol铆ticos, organizaciones de la sociedad e individuos con los que se coincida en estos objetivos.
Nuestras propuestas al pueblo de M茅xico y a la naci贸n, surgidas de una ideolog铆a democr谩tica y consecuentemente igualitaria, libertaria, republicana y como tal de reconocimiento e impulso de los mecanismos de participaci贸n del pueblo en la toma de decisiones, entra帽an una pr谩ctica con apego a la l铆nea revolucionaria y con compromiso 茅tico y solidario, entra帽an obligaci贸n de promoverlas y en su caso de observarlas.
Los problemas a enfrentar, respecto a los cuales debe haber propuestas de atenci贸n y soluci贸n espec铆ficas, son numerosos y de gran diversidad. Entre ellos –y s贸lo para ejemplificar con esta relativamente larga relaci贸n- se encuentran:
• el reconocimiento y cumplimiento de los Acuerdos de San Andr茅s, empezando por las reformas constitucionales en materia de derechos y culturas ind铆genas (lo que corrientemente se ha llamado la Ley COCOPA), en los t茅rminos aprobados por la Comisi贸n de Concordia y Pacificaci贸n en 1996;
• la instrumentaci贸n prioritaria de programas de desarrollo para zonas y grupos de alta marginaci贸n a fin de lograr su sustentabilidad, con respeto pleno a sus culturas, tradiciones, territorios y formas de organizaci贸n;
• la puesta en marcha de una reforma fiscal integral, que aporte los recursos de inversi贸n necesarios para garantizar un crecimiento econ贸mico con suficiencia en el largo plazo, que permita satisfacer las necesidades de empleo, ingreso y servicios de la poblaci贸n;
• reformar la legislaci贸n del Banco de M茅xico para agregar a sus funciones el fomento al crecimiento econ贸mico y la protecci贸n y generaci贸n de empleo;
• crear un impuesto a las transacciones financieras y eliminar el impuesto especial a tasa 煤nica (IETU);
• crear un verdadero sistema de planeaci贸n del desarrollo nacional, con visi贸n de largo plazo, planes de cumplimiento
obligatorio para el sector p煤blico, que consideren presupuestos plurianuales para proyectos y programas de ejecuci贸n plurianual, as铆 como la supervisi贸n y rendici贸n de cuentas ante el Congreso;
• dar dimensi贸n ambiental a todas las pol铆ticas y programas del Estado, protegiendo y elevando la calidad del medio ambiente, as铆 como la capacidad productiva y de servicios de los recursos naturales;
• cancelar la concesi贸n de la explotaci贸n minera de San Javier, en San Luis Potos铆, as铆 como de todas aquellas que atropellen los derechos y tradiciones de las comunidades originarias y/o no cumplan cabalmente con la legislaci贸n ambiental;
• reconstituir la banca de fomento e impulsar la creaci贸n de una banca comercial mexicana;
• recuperar una pol铆tica de industrializaci贸n sustentable;
• legislar para crear la categor铆a de gobierno metropolitano, con facultades de planeaci贸n y prestaci贸n unitaria y coordinada de servicios p煤blicos;
• fomentar las pol铆ticas de desarrollo urbano compacto, que prioricen el uso del transporte p煤blico, reduzcan la necesidad de infraestructuras perif茅ricas y contribuyan as铆 a disminuir la contaminaci贸n ambiental y a propiciar una mejor cohesi贸n social;
• instrumentar una pol铆tica social de derechos universales a la alimentaci贸n, la educaci贸n, la salud, la cultura, la vivienda, que substituya a las pol铆ticas asistencialistas neoliberales;
• llevar a cabo las reformas de ley necesarias para hacer exigible ante el Estado, el ejercicio de los derechos ya reconocidos en la Constituci贸n al trabajo, a la salud, a la vivienda;
• establecer un sistema de seguridad social universal (salud, pensi贸n de retiro, seguro de desempleo), no vinculado a la condici贸n laboral;
• realizar una reforma laboral que promueva una mayor movilidad, no para facilitar el despido como lo demandan los grupos conservadores, sino para corresponderse con las transformaciones que han ocurrido en el mundo del trabajo como efecto de los avances tecnol贸gicos y la globalizaci贸n de la econom铆a, que preserve los avances en los derechos laborales logrados en a帽os de lucha, proh铆ba los contratos de protecci贸n, elimine la cl谩usula de exclusi贸n y la toma de nota, d茅 transparencia al manejo de los recursos sindicales y garantice los derechos de asociaci贸n y negociaci贸n colectiva;
• fortalecer al Estado laico mediante reformas constitucionales y legales, as铆 como en los programas y las pr谩cticas pol铆ticas del Estado; aprobar la reforma propuesta al art铆culo 40 constitucional, que incluye la laicidad como caracter铆stica esencial de nuestra Rep煤blica, y revertir la reciente reforma al art铆culo 24 constitucional, que abre la posibilidad de otras reformas regresivas a la ley fundamental;
• garantizar la igualdad de g茅nero en materias pol铆tica, social, laboral, cultural y de oportunidades; garantizar igualmente los derechos a la preferencia sexual, de procreaci贸n y salud reproductiva; combatir la violencia sexual e intrafamiliar; impulsar las legislaciones que permitan las uniones entre personas del mismo sexo y los derechos de adopci贸n con independencia de las preferencias sexuales; y, revertir las legislaciones oscurantistas en aquellos Estados en los que se han cancelado los derechos de las mujeres a decidir sobre su cuerpo;
• imponer un cambio efectivo a las pol铆ticas de combate a la delincuencia organizada para garantizar la paz p煤blica y la seguridad de los habitantes del pa铆s, prestando atenci贸n prioritaria al seguimiento del dinero sucio y al patrimonio surgido de la delincuencia, y retirando y substituyendo a las Fuerzas Armadas en toda responsabilidad polic铆aca;
• recuperar para el control del Estado los territorios perdidos frente a la delincuencia;
• promover los acuerdos internacionales que garanticen los derechos laborales y ciudadanos de los migrantes mexicanos en el extranjero e instrumentar pol铆ticas de respeto a los derechos y protecci贸n a los migrantes de otros pa铆ses en territorio nacional, sancionando con rigor a quienes falten a esas obligaciones de solidaridad humana;
• recuperar la funci贸n social de la tierra, tanto rural como urbana, evitando las concentraciones de propiedad que distorsionen la equidad en el desarrollo;
• recuperar productivamente al campo, fortalecer la econom铆a rural y garantizar la autonom铆a alimentaria;
• librar un combate a fondo contra la corrupci贸n;
• proceder al saneamiento del sistema de justicia, con participaci贸n y en coordinaci贸n con el Poder Judicial;
• poner en pr谩ctica una pol铆tica energ茅tica en funci贸n de los intereses del pa铆s, de su futuro soberano y su desarrollo independiente;
• conceder de manera efectiva autonom铆a presupuestal y de gesti贸n a Petr贸leos Mexicanos;
• facultar al Congreso para establecer las plataformas anuales de extracci贸n y exportaci贸n de hidrocarburos, as铆 como para fijar los criterios a observar para que los vol煤menes de extracci贸n guarden una relaci贸n adecuada con el nivel de reservas que garantice la seguridad energ茅tica del pa铆s;
• negociar con transparencia, con los gobiernos de Estados Unidos y Cuba, las modalidades de explotaci贸n y reparto de beneficios en el caso de yacimientos transfronterizos;
• cancelar los llamados contratos incentivados de Petr贸leos Mexicanos;
• fomentar el desarrollo de las energ铆as alternativas (solar, e贸lica, de la biomasa, etc.), estimul谩ndolo con medidas fiscales y una adecuada reglamentaci贸n de las inversiones en ese campo;
• hacer efectiva la universalizaci贸n de la educaci贸n obligatoria;
• garantizar acceso y permanencia en la educaci贸n p煤blica en todos sus grados, a todo aquel que satisfaga los requerimientos acad茅micos;
• crear nuevas universidades p煤blicas y fortalecer la educaci贸n superior, la investigaci贸n cient铆fica y el desarrollo tecnol贸gico;
• crear la Secretar铆a de Educaci贸n Superior, Ciencia y Tecnolog铆a;
• destinar mayores recursos presupuestales a la cultura, impulsar su descentralizaci贸n y establecer incentivos fiscales para creadores y divulgadores, as铆 como para el rescate y protecci贸n de bienes patrimoniales;
• fomentar y proteger las expresiones de las culturas tradicionales;
• reformar la legislaci贸n en materia de medios de comunicaci贸n electr贸nicos para garantizar presencia equitativa al Estado, la sociedad y la iniciativa privada en el espectro comunicacional;
• crear un 贸rgano regulador aut贸nomo que garantice eficacia y equidad en el otorgamiento y control de concesiones para la utilizaci贸n del espectro radioel茅ctrico;
• acelerar el apag贸n anal贸gico y la adopci贸n de tecnolog铆as de punta en el sector de las comunicaciones, abri茅ndolo a nuevas alternativas comunitarias, regionales, de instituciones de educaci贸n superior y comerciales, evitando su monopolizaci贸n;
• garantizar el acceso universal a los beneficios de la convergencia digital, de modo que toda la poblaci贸n pueda contar con los servicios de transmisi贸n y recepci贸n de voz, audio, video y datos;
• cerrar el paso a la pretensi贸n de autorizar inversi贸n extranjera hasta del 100% en empresas del 谩rea de las telecomunicaciones;
• promover las reformas para instituir un gobierno semi-presidencial, semi-parlamentario o de gabinete:
• suprimir la representaci贸n proporcional en el Senado de la Rep煤blica, que rompe y vulnera la paridad de la representaci贸n de las entidades federadas en ese cuerpo;
• abrogar la Ley de asociaciones p煤blico privadas;
• pugnar porque cobre vigencia en la pr谩ctica internacional la Carta de deberes y derechos econ贸micos de los Estados, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1974 por 120 votos contra 6 y 10 abstenciones.
Ahora bien, la debida atenci贸n y buena soluci贸n de nuestros problemas va a depender, en mucho, de las condiciones de la inserci贸n de nuestro pa铆s en las corrientes de la globalizaci贸n, en c贸mo nos manejemos en la confrontaci贸n que existe entre las grandes hegemon铆as pol铆tico-econ贸micas y los pueblos que luchan por desarrollarse con independencia, a partir de decisiones soberanas, en la que las primeras pretenden seguir con pol铆ticas de privilegio para grupos minoritarios, en detrimento de las condiciones de vida y las oportunidades de progreso de las grandes mayor铆as de la poblaci贸n, y que en nuestro caso particular pretenden el abandono de todo esfuerzo por nuestra autonom铆a y el no ver otra alternativa que no sea proseguir con la absorci贸n subordinada y sumisa de nuestra econom铆a y del pa铆s en general, que ya se est谩 dando, por los intereses hoy dominantes en la pol铆tica y la econom铆a norteamericanas.
La absorci贸n de nuestro pa铆s en condiciones de subordinaci贸n por los Estados Unidos –o la Am茅rica del Norte, como algunos prefieren se diga- no es ni puede aceptarse como el destino ineludible de M茅xico. Ser parte, por determinaci贸n de otros, del primer c铆rculo de la defensa estadounidense fuera de su territorio nacional para recibir en caso dado los primeros golpes, tampoco es el papel que los mexicanos progresistas asignamos a nuestro pa铆s en la b煤squeda de un orden mundial equitativo y de paz.
La agenda bilateral M茅xico-Estados Unidos es compleja y diversa. Es preciso insistir en la reforma migratoria de fondo, que debe empezar porque el Estado y la sociedad norteamericanos reconozcan la valiosa e imprescindible contribuci贸n que los migrantes de todas las naciones, mexicanos en alta proporci贸n, dan al progreso de nuestro vecino; es preciso, igualmente, plantear la necesidad de alcanzar equidad en la cooperaci贸n econ贸mica, lo que demandar铆a, entre otras medidas, substituir los acuerdos de libre comercio suscritos en la regi贸n por un Tratado continental de desarrollo, en el que se incluya, como punto importante, la creaci贸n de fondos de inversi贸n para superar las asimetr铆as econ贸micas y las diferencias sociales existentes; plantear, por otro lado, la revisi贸n de las estrategias de combate a la delincuencia transnacional, en las que deben respetarse las decisiones soberanas de ambos pa铆ses, terminando de una vez y para siempre con las intromisiones indebidas y la comisi贸n de delitos en territorio mexicano por parte de miembros de agencias oficiales norteamericanas, con conocimiento y consentimiento de las altas autoridades de ambos pa铆ses.
Que quede claro: se trata de encontrar buena soluci贸n a los problemas que comparten dos pa铆ses vecinos y de recuperar posiciones de dignidad y de protecci贸n a los intereses de nuestro pa铆s en su actuar internacional. En el pa铆s vecino existen grupos con presencia pol铆tica importante e influencia en amplios sectores de la opini贸n p煤blica que coinciden con nuestras visiones. Con ellos hay que estrechar la relaci贸n y con ellos participar en el esfuerzo por alcanzar objetivos que nos son comunes, respetando espacios y decisiones que s贸lo a los nacionales de cada pa铆s competan.
Con Estados Unidos debe buscarse una relaci贸n equitativa, por dif铆cil que parezca poder alcanzarla. Ser谩 ese un objetivo prioritario en la edificaci贸n de un orden mundial de equidad, objetivo que, por otro lado, nos crea espacios de acci贸n comunes con las naciones de la Am茅rica Latina que libran la misma lucha.
La integraci贸n pol铆tica y econ贸mica de Am茅rica Latina, en los tiempos presentes, ya no es una utop铆a. Si bien es un objetivo que no se alcanzar谩 en el corto plazo, ser铆a la condici贸n que debiera lograrse para la regi贸n si se quieren aprovechar de manera 贸ptima sus ventajas relativas y si se quiere que Latinoam茅rica participe en condiciones de equidad frente a los otros grandes bloques econ贸mico-demogr谩ficos que hoy dominan la pol铆tica y la econom铆a en el mundo.
Una condici贸n ineludible en el esfuerzo de integraci贸n de Latinoam茅rica y el Caribe es lograr la independencia de Puerto Rico, instando a los Estados Unidos a que d茅 cumplimiento a la Resoluci贸n 1514 de la Asamblea General de la ONU, del 14 de diciembre de 1960, que garantiza la independencia de los territorios coloniales, as铆 como a las 30 resoluciones del Comit茅 Especial de la propia ONU, la m谩s reciente de junio del 2011, que reconoce que “Puerto Rico es una naci贸n latinoamericana y caribe帽a que tiene su propia e inconfundible identidad nacional”.
Por otro lado y en esta perspectiva, nuestro pa铆s debe aprovechar su condici贸n de puente entre el norte y el sur y entre el Pac铆fico y el Atl谩ntico y participar activamente en el impulso y fortalecimiento de la Comunidad de Estados de Latinoam茅rica y el Caribe (CELAC), el Parlamento Latinoamericano y otros proyectos que van en favor de la integraci贸n de la regi贸n.
Nuestra contribuci贸n a estos proyectos, adem谩s de ser activos en su promoci贸n espec铆fica en los foros internacionales y regionales, empieza porque nuestras pol铆ticas internas conduzcan a que nuestro pa铆s, recuperando el Estado sus responsabilidades sociales, salga de la situaci贸n en que se encuentra de desigualdad y exclusi贸n social, de crecimiento econ贸mico lento o nulo, claramente insuficiente, rompa lazos de dependencia y lleve a la pr谩ctica medidas que tiendan a lograr una econom铆a de pleno empleo, a combatir hasta erradicar las causas de la pobreza, fortalecer las capacidades de consumo de la poblaci贸n y consecuentemente los mercados internos, aproveche sus recursos naturales con racionalidad social, econ贸mica y ambiental de presente y futuro, ofrezca educaci贸n de calidad y acceso a la creaci贸n y a los productos de la cultura a toda la poblaci贸n, garantice a los j贸venes presente y futuro de formaci贸n, superaci贸n y realizaciones y a los mexicanos todos progreso y dignidad.
Hacer realidad este proyecto para rescatar al pa铆s, libr谩ndolo de su situaci贸n actual, exige proponerse reconstruir los tejidos sociales desde las comunidades m谩s peque帽as hasta los sectores que dan vida a las grandes urbes, y, en lo pol铆tico, plantea la necesidad de un gran acuerdo con todas las fuerzas progresistas y democr谩ticas para actuar en conjunto en funci贸n de las coincidencias y proseguir con tes贸n la construcci贸n de una mayor铆a pol铆tica, que en esa condici贸n se manifieste el pr贸ximo 1° de julio. Se est谩 en ese camino, pero aun falta acercar a muchos que por razones diversas se han distanciado y luchan en trincheras diferentes, tratar de convencer a quienes consideran mejores otras alternativas pol铆ticas y buscar atraer a quienes por primera vez van a sufragar.
Es preciso hacer ver que este proyecto de reivindicaciones nacionales y populares puede acelerarse en su ejecuci贸n si m谩s all谩 de cuestiones partidarias y dejando de lado, aun en estos tiempos, las confrontaciones electorales, se buscan los acuerdos con otras fuerzas pol铆ticas y sociales para impulsar aquellas soluciones de problemas en las que haya coincidencia en finalidades y medios de acci贸n.
Precisando los objetivos comunes, desde el lado progresista debe mostrarse que m谩s importante que quien resuelve los problemas, es resolverlos, y mostrar tambi茅n que habiendo objetivos comunes y caminando de consuno, desde este lado se respetan la pluralidad y las diferencias.
La presentaci贸n hoy de la PROPUESTA PROGRAM脕TICA 2012 tiene la intenci贸n de abrir una discusi贸n sobre los grandes temas de la naci贸n, que pueda realizarse con los m谩s amplios grupos de la sociedad y por todo el territorio del pa铆s.
Existe ya una primera coincidencia en vastos sectores democr谩ticos, que debe servir para atraer y construir esa mayor铆a pol铆tica que hoy es todav铆a objetivo por alcanzar: tenemos candidato presidencial en Andr茅s Manuel L贸pez Obrador. Conocemos su trayectoria en la vida p煤blica. Su candidatura y una propuesta realizable que as铆 considere el ciudadano que aspira al cambio, son y deben ser elementos de cohesi贸n y factores determinantes en la construcci贸n de la mayor铆a pol铆tica que se requiere para ganar las elecciones y sobre todo, para respaldar una gesti贸n de reivindicaciones nacionales y populares y llevar a cabo un buen gobierno.
Est谩n en juego presente y futuro de M茅xico y los mexicanos. Apliqu茅monos a construir la mayor铆a pol铆tica que es condici贸n del triunfo electoral.
¡Democracia ya! ¡Patria para todos!
La absorci贸n de nuestro pa铆s en condiciones de subordinaci贸n por los Estados Unidos –o la Am茅rica del Norte, como algunos prefieren se diga- no es ni puede aceptarse como el destino ineludible de M茅xico. Ser parte, por determinaci贸n de otros, del primer c铆rculo de la defensa estadounidense fuera de su territorio nacional para recibir en caso dado los primeros golpes, tampoco es el papel que los mexicanos progresistas asignamos a nuestro pa铆s en la b煤squeda de un orden mundial equitativo y de paz.
La agenda bilateral M茅xico-Estados Unidos es compleja y diversa. Es preciso insistir en la reforma migratoria de fondo, que debe empezar porque el Estado y la sociedad norteamericanos reconozcan la valiosa e imprescindible contribuci贸n que los migrantes de todas las naciones, mexicanos en alta proporci贸n, dan al progreso de nuestro vecino; es preciso, igualmente, plantear la necesidad de alcanzar equidad en la cooperaci贸n econ贸mica, lo que demandar铆a, entre otras medidas, substituir los acuerdos de libre comercio suscritos en la regi贸n por un Tratado continental de desarrollo, en el que se incluya, como punto importante, la creaci贸n de fondos de inversi贸n para superar las asimetr铆as econ贸micas y las diferencias sociales existentes; plantear, por otro lado, la revisi贸n de las estrategias de combate a la delincuencia transnacional, en las que deben respetarse las decisiones soberanas de ambos pa铆ses, terminando de una vez y para siempre con las intromisiones indebidas y la comisi贸n de delitos en territorio mexicano por parte de miembros de agencias oficiales norteamericanas, con conocimiento y consentimiento de las altas autoridades de ambos pa铆ses.
Que quede claro: se trata de encontrar buena soluci贸n a los problemas que comparten dos pa铆ses vecinos y de recuperar posiciones de dignidad y de protecci贸n a los intereses de nuestro pa铆s en su actuar internacional. En el pa铆s vecino existen grupos con presencia pol铆tica importante e influencia en amplios sectores de la opini贸n p煤blica que coinciden con nuestras visiones. Con ellos hay que estrechar la relaci贸n y con ellos participar en el esfuerzo por alcanzar objetivos que nos son comunes, respetando espacios y decisiones que s贸lo a los nacionales de cada pa铆s competan.
Con Estados Unidos debe buscarse una relaci贸n equitativa, por dif铆cil que parezca poder alcanzarla. Ser谩 ese un objetivo prioritario en la edificaci贸n de un orden mundial de equidad, objetivo que, por otro lado, nos crea espacios de acci贸n comunes con las naciones de la Am茅rica Latina que libran la misma lucha.
La integraci贸n pol铆tica y econ贸mica de Am茅rica Latina, en los tiempos presentes, ya no es una utop铆a. Si bien es un objetivo que no se alcanzar谩 en el corto plazo, ser铆a la condici贸n que debiera lograrse para la regi贸n si se quieren aprovechar de manera 贸ptima sus ventajas relativas y si se quiere que Latinoam茅rica participe en condiciones de equidad frente a los otros grandes bloques econ贸mico-demogr谩ficos que hoy dominan la pol铆tica y la econom铆a en el mundo.
Una condici贸n ineludible en el esfuerzo de integraci贸n de Latinoam茅rica y el Caribe es lograr la independencia de Puerto Rico, instando a los Estados Unidos a que d茅 cumplimiento a la Resoluci贸n 1514 de la Asamblea General de la ONU, del 14 de diciembre de 1960, que garantiza la independencia de los territorios coloniales, as铆 como a las 30 resoluciones del Comit茅 Especial de la propia ONU, la m谩s reciente de junio del 2011, que reconoce que “Puerto Rico es una naci贸n latinoamericana y caribe帽a que tiene su propia e inconfundible identidad nacional”.
Por otro lado y en esta perspectiva, nuestro pa铆s debe aprovechar su condici贸n de puente entre el norte y el sur y entre el Pac铆fico y el Atl谩ntico y participar activamente en el impulso y fortalecimiento de la Comunidad de Estados de Latinoam茅rica y el Caribe (CELAC), el Parlamento Latinoamericano y otros proyectos que van en favor de la integraci贸n de la regi贸n.
Nuestra contribuci贸n a estos proyectos, adem谩s de ser activos en su promoci贸n espec铆fica en los foros internacionales y regionales, empieza porque nuestras pol铆ticas internas conduzcan a que nuestro pa铆s, recuperando el Estado sus responsabilidades sociales, salga de la situaci贸n en que se encuentra de desigualdad y exclusi贸n social, de crecimiento econ贸mico lento o nulo, claramente insuficiente, rompa lazos de dependencia y lleve a la pr谩ctica medidas que tiendan a lograr una econom铆a de pleno empleo, a combatir hasta erradicar las causas de la pobreza, fortalecer las capacidades de consumo de la poblaci贸n y consecuentemente los mercados internos, aproveche sus recursos naturales con racionalidad social, econ贸mica y ambiental de presente y futuro, ofrezca educaci贸n de calidad y acceso a la creaci贸n y a los productos de la cultura a toda la poblaci贸n, garantice a los j贸venes presente y futuro de formaci贸n, superaci贸n y realizaciones y a los mexicanos todos progreso y dignidad.
Hacer realidad este proyecto para rescatar al pa铆s, libr谩ndolo de su situaci贸n actual, exige proponerse reconstruir los tejidos sociales desde las comunidades m谩s peque帽as hasta los sectores que dan vida a las grandes urbes, y, en lo pol铆tico, plantea la necesidad de un gran acuerdo con todas las fuerzas progresistas y democr谩ticas para actuar en conjunto en funci贸n de las coincidencias y proseguir con tes贸n la construcci贸n de una mayor铆a pol铆tica, que en esa condici贸n se manifieste el pr贸ximo 1° de julio. Se est谩 en ese camino, pero aun falta acercar a muchos que por razones diversas se han distanciado y luchan en trincheras diferentes, tratar de convencer a quienes consideran mejores otras alternativas pol铆ticas y buscar atraer a quienes por primera vez van a sufragar.
Es preciso hacer ver que este proyecto de reivindicaciones nacionales y populares puede acelerarse en su ejecuci贸n si m谩s all谩 de cuestiones partidarias y dejando de lado, aun en estos tiempos, las confrontaciones electorales, se buscan los acuerdos con otras fuerzas pol铆ticas y sociales para impulsar aquellas soluciones de problemas en las que haya coincidencia en finalidades y medios de acci贸n.
Precisando los objetivos comunes, desde el lado progresista debe mostrarse que m谩s importante que quien resuelve los problemas, es resolverlos, y mostrar tambi茅n que habiendo objetivos comunes y caminando de consuno, desde este lado se respetan la pluralidad y las diferencias.
La presentaci贸n hoy de la PROPUESTA PROGRAM脕TICA 2012 tiene la intenci贸n de abrir una discusi贸n sobre los grandes temas de la naci贸n, que pueda realizarse con los m谩s amplios grupos de la sociedad y por todo el territorio del pa铆s.
Existe ya una primera coincidencia en vastos sectores democr谩ticos, que debe servir para atraer y construir esa mayor铆a pol铆tica que hoy es todav铆a objetivo por alcanzar: tenemos candidato presidencial en Andr茅s Manuel L贸pez Obrador. Conocemos su trayectoria en la vida p煤blica. Su candidatura y una propuesta realizable que as铆 considere el ciudadano que aspira al cambio, son y deben ser elementos de cohesi贸n y factores determinantes en la construcci贸n de la mayor铆a pol铆tica que se requiere para ganar las elecciones y sobre todo, para respaldar una gesti贸n de reivindicaciones nacionales y populares y llevar a cabo un buen gobierno.
Est谩n en juego presente y futuro de M茅xico y los mexicanos. Apliqu茅monos a construir la mayor铆a pol铆tica que es condici贸n del triunfo electoral.
¡Democracia ya! ¡Patria para todos!
UN M脡XICO PARA TODOS. PROPUESTA PROGRAM脕TICA 2012: Documento discurso pronunciado en M茅xico, D. F., 7 de febrero del 2012.
http://www.ccardenass.org/






Comentarios
"La Propuesta Program谩tica 2012" me parece que coincide mucho con el Nuevo Proyecto de Naci贸n del MORENA. Nosotros en el Comit茅 de Lucha por la IV Rep煤blica, tambi茅n hemos elaborado una "Hist贸rica Agenda Ciudadana" con 30 propuestas que me encantar铆a compartir con usted, para conocer su opini贸n, pero no s茅 a que correo se la puedo enviar.驴podr铆a indicarmelo? por favor.
Un abrazo fraterno.