Miles de manifestantes llegaron a Lima, provenientes del interior del paÃs, "fueron nueve dÃas de marcha por la costa norte del paÃs y un tramo en la sierra de Cajamarca, a la antigua usanza: con alegrÃa, cánticos, pagando la tierra ante las divinidades ancestrales y sin actos de violencia" en demanda por el acceso al agua y la protección de las cabeceras de cuenca.
El conflicto estalló por un proyecto de minerÃa a abierto en la región de Cajamarca que pondrÃa en peligro los cuerpos de agua de la zona.
"Cajamarquinos, puneños, ayacuchanos, arequipeños, lambayecanos, cusqueños, loretanos, trujillanos, huancaÃnos, ancashinos, pasqueños, piuranos, huancavelicanos, en fin, delegaciones de casi todos los departamentos del paÃs marcharán mañana 10 de febrero en las calles de Lima por un problema que ha cobrado carácter nacional: el acceso al agua y la protección de las cabeceras de cuenca"- afirmó Javier Igaz, de la Agencia Servindi.
"Hoy en horas de la mañana, más de mil pobladores de la parte norte de Lima recibieron con una lluvia de aplausos, música y algarabÃa a los caminantes de la Marcha del Agua. No se solidarizaban únicamente con el caso de Cajamarca y el proyecto minero Conga, sino que se sumaban como una región más a las demandas para que se declare intangible las nacientes, se prohÃba el uso de mercurio y cianuro en minerÃa y se considere el acceso al agua un derecho humano" señaló el reporte.
Indicó que fueron nueve dÃas de marcha por la costa norte del paÃs y un tramo en la sierra de Cajamarca, a la antigua usanza: con alegrÃa, cánticos, pagando la tierra ante las divinidades ancestrales y sin actos de violencia. En cada parada la población expresaba con naturalidad su apoyo con productos tiernos y chichas frescas para los caminantes. Ha sido ciertamente una experiencia única en varias décadas.
"Y tras esta experiencia única de haberse coronado una marcha de nueve dÃas por cinco departamentos del paÃs, estamos a vÃsperas de otra experiencia singular en décadas: la marcha de mañana con delegaciones de la mayorÃa de regiones y de decenas de organizaciones sociales" - anunció el cronista de esta marcha.
Javier Ignáz indicó además que "las veces que apreciábamos algo parecido era cuando el gobierno paseaba residentes de la capital con trajes tÃpicos de sus terruños y, en efecto, delegaciones provinciales traÃdas en buses alquilados por el Estado. Eso hacÃa el Indepa en la época de Alan GarcÃa, por ejemplo".
"Lo de ahora se llama voluntad. Libre albedrÃo para designar una comitiva que venga a Lima y marchar por su comunidad. Libre determinación para decir presente en una marcha que busca incidir en mejorar las polÃticas ambientales e hÃdricas".
"No hay cabezas visibles en la marcha, mejor dicho, hay demasiadas cabezas. No hay necesidad de que el Gobierno y el aparato oficialista politice este reclamo. Se trata de propuestas técnicas de los ciudadanos para vivir en un medio ambiente sano. La población espera que el Gobierno emita un gesto de buena fe, respeto y apertura".






